Talleres Introductorios Disponibles para Compra
Las Doce Funciones
Un taller de cuatro partes
Nuestra psicología está compuesta por cuatro mentes independientes, cada una procesando la experiencia a su manera. Cada una de las cuatro se subdivide en tres partes. Todas estas partes están obligadas a coexistir, influyéndose mutuamente y dando lugar a doce modos distintos de funcionamiento psicológico. En este encuentro de cuatro días, superpondremos esta estructura de doce partes sobre La Última Cena de Leonardo da Vinci, donde los doce discípulos están dispuestos en cuatro grupos de tres. Exploraremos esta similitud y la utilizaremos como una clave visual para desbloquear nuestra comprensión de cómo opera nuestra maquinaria interior.
Identificación | Apego
Un taller de tres partes
La identificación es una de las características más persistentes y limitantes de nuestra psicología. Ocurre cuando nos absorbemos por completo en aquello que capta nuestra atención, perdiéndonos en el proceso. Este abandono de nuestro sentido de ser está diametralmente opuesto al recuerdo de sí. El recuerdo de sí es, precisamente, el intento de experimentar tanto el “yo” como el “aquí” de “yo estoy aquí”. No podemos recordarnos sin enfrentar la identificación, y no podemos enfrentar la identificación sin comprender plenamente cómo se manifiesta en nuestras acciones cotidianas. Confrontar este dilema será el objetivo de este taller de tres días.
Escuelas Antiguas y la Transmisión del Conocimiento
Un taller de cuatro partes
Cada generación hereda la sabiduría acumulada de quienes la precedieron, pero el conocimiento transmitido a través del tiempo está sujeto a un deterioro natural. Lo que en algún momento estuvo vivo y fue flexible, gradualmente se endurece y se convierte en dogma, perdiendo su capacidad de transformar a quienes lo encuentran. Para contrarrestar este proceso, cada época debe asumir la responsabilidad de formular una nueva expresión de estas verdades antiguas. Este no es solo un fenómeno histórico. El mismo proceso se despliega dentro de cada uno de nosotros: nuestra propia comprensión es igualmente susceptible de cristalizarse, y el único antídoto es volver continuamente y reexaminar aquello que ya hemos verificado. Este taller de cuatro días sigue ese patrón recurrente tal como se manifiesta en la tradición judeocristiana — e invita a reconocerlo también en nosotros mismos.